martes, 17 de abril de 2012

Tejedor


                                                                                     El tejedor, Vincent Van Gogh, 1884.

Ante tí, la obscuridad que has tundido,

la destreza de los años maneja la inmensa selfactina,

músculos tensos marcan el esfuerzo,

la dureza de las horas

enfurtiendo la vida con el batán de la muerte.



Parecen mil brazos los que tejen estos delgados cabellos,

negros como aramidas, resistentes a todo.



Es un escudo?
O una frazada que protege de la lluvia intensa,

que bruñe las calles del fastidio,

que hace resbalar la locura a gotas,

formando charcos a modo de espejos,

de los que huyes por saber que si te ves en ellos

te reconocerás.



Texere integumento
- dijo la voz con cuernos –
immolantes a hircum...
hilos de incertidumbre para anudarse en texturas.


Algo habrá visto el pintor en la urdimbre de la creación,

donde se masacran las estrellas con las palabras,

pincelando la existencia.


domingo, 15 de abril de 2012


Como un mago en su chistera

enclavas la mano  dentro de mi cabeza

revuelves mis ideas con los sesos,

qué buscas? palabras perdidas o

desconocidas quizá,

palomas suicidas.

Siento tus dedos hurgando en el cerebro

y tu voz resonando en la bóveda craneana,

retumbando, haciendo eco.

Eres tú o soy yo quien dicta al papel,

De quién son los ojos que leen,

a veces sueño que tejo el cabello

con el que enredo tus manos,

para atarte a la pata de la cama

de la irreverente poesía.

miércoles, 11 de abril de 2012


Quería ser la tinta que resbalara por tus vértebras;

soldar los huesos rotos,

atizar tu locura abanicando la noche,

podía sentir tus pasos en mis pies

descolocando el sol y las letras  blandas.



Los acantilados atisban un horizonte,

ahí se acaba el mar del pensamiento funesto y amargo,

se vierten lágrimas añejas en las raíces lacias, torpes, cortas

de una incipiente pasión que delira.



Tengo el tiempo contado…robado,

llegar tarde a todo, tic tac, tic tac,

lo despilfarro porque me sobra;

se me escurre entre los dedos,

escapa de mí.



No existes,

soy como cualquiera de los dioses,

te he creado para contradecir la voz interna

de este reloj que se empeña en rasgar cada milésima de segundo

el último aliento de dragón herido.



Rayos de realidad queman la piel,

tatúan los ojos morenos de henna,

delinean la ruta inadvertida en las manos

para escampar la cordura tantas veces negada,

sólo es el color de un destino marcado

por una luz que interrumpe la puntual calma

de unas manos gastadas de tanto tocar la nada.

lunes, 9 de abril de 2012

Polvos de sol oscuro


Los ojos del tigre arden en llamas solares,

nos acecha,

consume nuestros cuerpos hasta derretirnos en aceite,

hace pliegues en mi piel con los oleajes de la marea de su cuerpo,

tenemos una cama y varias puertas para llegar a ella,

el deseo es una explosión de cúmulo estelar,

polvo de alas batientes

que gimen y se arrastran por líquidos de vida

cayendo en esa lluvia de plomo,

nigredo de la creación.

domingo, 8 de abril de 2012



Sin huellas en la arena roja,
no hay más pistas que seguir;
Toda brújula señala el norte y mis pasos van al sur profundo de tus versos.
estas lupas agrandan los rastros de sal, de sangre y agua,
 el veneno de la tinta que escribe lo que ocurre en los adentros del laberinto.
La daga no tiene filo! Por venus!, dónde está la luna suicida?
Qué hacer con un mapa que me lleva a las playas de huesos,
cuando la voz del cansancio ha dicho que no hay a dónde ir.
En qué estación debo comprar un boleto al centro del vacío atanor
 y comenzar de nuevo la alquimia de ser sólo un trozo de carbón lanzado de un volcán eterno,
en flamables alas, que aún se consumen entre brasas y se desmoronan en ceniza.
Quién quiere un diamante negro azabache como tercer ojo, colgado al pecho como protección,
para poder entrar a la cueva de ese ladrón que se llama tiempo.
No quiero ser parte de la subasta de almas,
quién daría más por una semilla que se riega con balas ácidas de guerras perdidas para vivir.

sábado, 7 de abril de 2012



Largas horas amasando la vida,

Labios resecos y endurecidos

mojados en saliva avinagrada,

pequeños ósculos borbotean

muriendo por resbalar quemantes

en la piel ausente.

Besos derretidos por la vela de Osiris,

chasquidos  de savia erralista

gotas de poesía calmando la sed.

Amor pingüinal


El sol vikingo navega en su drakar, iluminando mi anochecer cuando para él comienza el día lunar.

Los peces, pulpos y cangrejos que comeremos surcan el mar de mercurio derretido.

Estamos en la Antártida del caos, la arena es de hielo azul; no sentimos el  frío, nos tocamos. Su piel es mi pelaje, sus caricias mi calor; no hay tiempo para desastres, hay que zarpar a la playa de los huesos.

Somos el mensaje dentro de la botella, náufragos junto a las casiopeas ambarinas y los delfines blancos… en mi cuello te llevo colgado como piedra ojo de tigre, tu voz es mi poema y la espuma moja nuestros pies cansados.

No hay puerto y sin embargo sabemos llegar, desembarcar las hojas, las letras, los libros por escribir y por develar. Somos pingüinos en el no-tiempo, pingüinos de fuego y de sal.

viernes, 6 de abril de 2012


Esta es una bañera de cables y códigos

donde sumerjo la espera de poder mojarme en tu boca.

Vuelas por los altos techos de mi habitación,

agitando alas de plumas de libros gastados,

detienes el sueño,

 veloz como la fuerza de mil caballos en batalla;

disparas,

tus balas rozan el alma suicida,

que siempre mira por el acantilado desde la torre lunar,

esperando un cielo mullido para dejar caer

el peso plomizo de mi carga.

Todos los relojes enloquecen

cuando el tiempo y el no tiempo se eclipsan,

si la locura se vuelve valiente

como para salir a la superficie

por un momento,

a respirar el humo de la pólvora,

cotidiano aliento de Ares.

jueves, 5 de abril de 2012

Semilla Morena




Trituras los huesos de la luna

para hacerlos arena de esta playa,

los guijarros se clavan en los pies del tiempo

que avanza mojando los dedos en aguas turbias

y rebeldes.


Aquí no se siembra, no crece nada;

sin embargo hiciste de mí una semilla,

raíces con escamas,

letras creciendo como enredaderas entre tus piernas,

versos saliendo de la cuenca de los ojos;

espirales creciendo sin la luz del sol,

alimentando peces suicidas,

esperando pingüinos errantes,

buitres leonados de montañas diurnas vigilan

el ciclo.
Este volcán te habita.

miércoles, 4 de abril de 2012

Un drakkar para navegar en tu voz,
en el océano de tus ojos infinitos izando banderas vikingas,
los pies anclados en una playa en el tiempo.
Cómo puedes escribir caricias en mi piel?
tus brazos rodean mi alma suicida,
tejamos un beso tejido con hilos de fuego,
mientras cruzamos el puente colgante
que nos lleva del día a la noche.

martes, 3 de abril de 2012



El baphomet interno.

Muros,

       Pasillos,

           Puertas con

             cerrojos.

Camino

por

arácnidos

telares.

            Escaleras abajo

            está el Dragón,

Olvidé

la katana…

subo hasta

encontrarla,

                  Bajo, siempre

                      hacia abajo;

este caracol

no termina.

                   En el fondo

                       sólo hay un

                         espejo arrugado,

no hay

reflejo,

sólo unos

ojos de fuego,

                       va a atacarme,

                       sus fauces lo anuncian,

me lanza llamas,

me arroja

     esmeraldas

               y rubíes.

                             Las parto por la mitad,

                                  la savia y la sangre

                                      que llevan dentro

                                       mojan mis dedos.

Me quema, me increpa,

erizada la cresta, se deja ver

                                              enorme…

Empuño la katana,

           quiero degollarlo,

                           escucho el estallido de cristales

                                                   cayendo al suelo

                   y veo rodar mi cabeza.

domingo, 1 de abril de 2012

KabrAna


Desde mi colina solitaria,
corro al bosque de esmeraldas,
Zeus a veces me abandona
cuando me visto de ninfa Amaltea,
si bebo la alquimia del Mago.
La luna incolora se empeña
en teñir mi pelaje acuariano
color capricornio,
no quiere que sea la egía del Mago,
lo protejo del rayo raíz,
enciendo el fuego de su athanor
con el regalo de Agni,
le entrego lo que hay en mi cornucopiae
Tiro del carro que lleva al cochero
por la constelación de Auriga,
fertilizo junto a Thor los campos de cebada;
Soy sirena de los montes morenos,
Él me nombra Al-Jady y soy suya,
Ni Júpiter ni Zeus,
le pertenezco a él.