Bastaría un día?,
sólo una vida,
para recibirte entero,
Las alas batientes de los caídos
abanican el deseo inacabable,
olas de aire caliente,
sudor selvático entre tu niebla.
Aprieto tu carne,
te tengo aquí,
siempre aquí,
reiteradamente siendo mío.
Me tiendo en el papel blanco,
escribe sobre mí,
soy el caos que te espera.

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