Lo que ayer me asfixiaba hoy es espacioso, tan enorme como
desconocido,
de tal obscuridad y abrumador eco que supone un territorio salvaje
y hostil.
Ayer su compacta estructura domaba la blancura de las paredes
que blandas y desquebrajadas me sostenían;
debo salir a explorar, dónde termina mi mente…
Cuántos años faltan para caer al fondo de este abismo,
estarán ahí esperándome tus ojos para cavar más y escapar?,
Quizá encuentre los de ella para abrazarme
y con su luz de hermana
alumbre el fin del
profundo desplazamiento
voy hacia abajo,
a vuelo de vida con ancla tirando al mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario