jueves, 2 de enero de 2014

Barcos suicidas



Un poco de vida se escapa por los pliegues de la penumbra corrugada.
Los sueños aparentan ser inconexos, 
disfrazados de una irrealidad añorada, 
perseguida.

Son tan delgados los hilos...
bailo con la dualidad,
 la incompletud,
 con el miedo y la certeza 
que sólo la mirilla de la locura permite ver.

Siempre serás el abismo,
es tan delgada la vida,
famélica la ilusión de estar,
que apenas se puede rozar el poema
para saber cuán enorme es.

La grieta me salva,
se filtra en el límite mental,
me hace saber que sí,
que vendrás.

Que los pingüinos saldrán a mirarte desembarcar
y derretir la nieve roja endureciendo las venas,
un barco más para zarpar y no volver.


No hay comentarios:

Publicar un comentario