Esta es una montaña surrealista donde la kabra errante y errática viene para alimentarse y beber dejando una ofrenda de letras al Dios del Caos.
viernes, 27 de junio de 2014
Hilos distantes siguen tendidos
sosteniendo soles de gualda
y semillas de muerte eterna
cosidos a su falda
Deseos de fundir los días a comprensión
de agua herrada, de agua lustral
¿Quién te llama?, no escuches, no vayas
Esto no se muere, si acaso descansa en tierra ensenada
de alcas y palabras veloces que flotan en la gran mente,
la gran caja, el breve abismo.
Un círculo no cierra, no termina, se ritualiza al infinito,
se desnuda, se encripta, códigos y alquimias dentro de él
No importa hacia donde ven tus ojos,
se que por el rabillo, aún alcanzan a percibir mi sombra.
jueves, 2 de enero de 2014
Barcos suicidas
Un poco de vida se escapa por los pliegues de la penumbra corrugada.
Los sueños aparentan ser inconexos,
disfrazados de una irrealidad añorada,
perseguida.
Son tan delgados los hilos...
bailo con la dualidad,
la incompletud,
con el miedo y la certeza
que sólo la mirilla de la locura permite ver.
Siempre serás el abismo,
es tan delgada la vida,
famélica la ilusión de estar,
que apenas se puede rozar el poema
para saber cuán enorme es.
La grieta me salva,
se filtra en el límite mental,
me hace saber que sí,
que vendrás.
Que los pingüinos saldrán a mirarte desembarcar
y derretir la nieve roja endureciendo las venas,
un barco más para zarpar y no volver.
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